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La historia de un niño

Yo conozco la historia de un niño que nació en un país donde había una dictadura fascista. Era un niño de una familia muy pobre que se pasaba el día rodeado de animales, que siempre estaba sucio porque le gustaba subirse a los árboles, meterse en cuevas (él creía que podía encontrar tesoros de viejos reyes o piratas) y jugar a ser un indio salvaje. 

Una vez incluso se cayó de lo alto de un tejado porque el muy tonto perseguía una mariposa llena de colores y mientras la quería coger se olvidó de donde estaba y... tuvo que ser atendido en un hospital porque se había roto la boca al caerse del tejado. En el colegio los profesores le pegaban porque hablaba una lengua "indígena" y eso no le gustaba al dictador. Así que el niño siempre que podía se escapaba y se internaba en el bosque, y allí se maravillaba con todo.

Pero un día los papás del niño decidieron que tenían que ir a otro país... un  país donde los hombres y las mujeres y los niñ@s eran más blanc@s . Un país don (eso decían sus papás) podrían ser más libres y donde podrían ganar dinero y salir de la pobreza y comprar una casa grande y ser felices. Los papás le decían al niño: " En ese país hay una cosa que se llama nieve y es blanca y fría y cae del cielo por tu cumpleaños". El niño no entendía por qué tenía que dejar su bosque, el sol, la lluvia, el mar, los ríos, su tierra... No entendía qué era la pobreza, quizá porque él nunca necesitó de las cosas materiales y no le importaba ir con ropita remendada. Y no entendía qué era la libertad porque él ya era libre. Al principio, ese niño se alegraba de marcharse de su tierra porque quería conocer "LA NIEVE QUE CAE DEL CIELO POR TU CUMPLEAÑOS" como le había dicho su mamá. y también porque nunca había visto "hombres y mujeres y niñ@s blanc@s, blanquísim@s y con el pelo rubio como el oro...
y, claro: porque ya no tendría que ir al colegio donde le pegaban por hablar su lengua indígena...

Y así el niño se fue con sus papás a la tierra de los blanc@s del pelo rubio como e oro y donde por su cumpleaños caía nieve del cielo...

Y era verdad.... la nieve caía del cielo por su cumpleaños y las personas eran muy blancas y muchas tenían el pelo rubio como el oro y rojo como los tomates, naranja como las zanahorias y marrón como las castañas.... y hablaban una lengua más difícil que la del dictador. Era un idioma seco y tajante, militar. Y la gente era tan fría y triste como la nieve.

Después de un tiempo, el niño de color de las hojas de otoño quería volver a su tierra... No le gustaba esa tierra donde no entendía a l@s otr@s niñ@s y donde no le miraban con cariño en los ojos y donde no había sonrisas en los rostros.

Pero se quedó y aprendió el idioma de los nativos del pelo de colores y piel blanca sin sonrisas en los labios. El niño se hizo un niño grande y escuchó la historia de su propia tierra por la boca de l@s exiliad@s polític@s... Y supo así que su tierra no era la tierra del dictador pero que el dictador ganó la guerra, sofocó la Revolución y llenó de sangre y miseria toda su tierra... y por eso l@s indigen@s como nosotros estábamos condenad@s a errar como l@s indígen@s: de un pueblo a otro...

El niño escuchaba muy triste las historias de lágrimas y sangre y opresión de l@s exiliad@s. Y supo que l@s exiliad@s ya no creían en sí mismos, y bebían agua de fuego para olvidar y cantar canciones de la República, del Frente Popular y de la Revolución.

Un día el niño habló con uno de los viejos luchadores-derrotado por el agua del fuego y muy serio le dijo: - Don Antonio, yo voy a luchar por la Revolución, y nunca voy a olvidar las canciones de la Revolución y voy a hacer de mi vida un ejemplo de orgullo y voy a vengar la Memoria de nuestros muert@s y torturado@s y vencid@s. Lo juro por Dios, Don Antonio.

Y Don Antonio comenzó a llorar de emoción y el niño no entendía por qué lloraba así el hombre viejo que cantaba canciones revolucionarias. Y el niño se fue solo cantando con el puño cerrado en su lengua
indígena una vieja canción revolucionaria:

"Negras tormentas agitan los aires,
Nubes oscuras nos impiden ver
Y aunque nos espere el dolor y la muerte
Contra el enemigo nos llama el deber.

El bien más preciado es la Libertad
Hay que defenderla con fe y valor 
Alza la bandera revolucionaria
Por el triunfo de la Emancipación.
A las barricadas. A las barricadas
Por el triunfo de la Emancipación".

Y así el niño-grande se fue a su Tierra a luchar por la Revolución. Y después de muchas batallas el niño-grande fue apresado y encerrado. Fue acusado de ser un delincuente y un anti-social. Y el niño-grande

se hizo niño-hombre y sobrevivió veinte años de torturas y sin Sol, Aire, Arboles y Animales. Un día consiguió escapar y siguió luchando y hablando de la Vida, el Amor, la Revolución y los Sueños.

Él solo quiere que su sonrisa sea contagiosa y que su corazón dé fuerza a tod@s es@s otr@s niñ@s que se han olvidado que reír recompone las cosas y hay un Mundo Nuevo en los que miran con AMOR la Rosa de los Vientos.

Y Colorín Colorado este cuento, todavía no se ha terminado.

Venceremos.

Pombo da Silva

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