Procuro renunciar a mis penas y padecer... aunque de todas las verdades, las mas simples, saltan en mi cama desnudas. procuro la cancion prohibida que revive el aliento que me parten a diario, hablo a solas con las pupilas llenas de pasion y mi cuerpo entero se convierte, las cames cierran grietas de mi nevio mas oculto, cicatrices del pasado encerradas en feretros. procuro verdades, y sobre todas, aquellas que me besan antes de dormir, procuro verdades, y sobre todas, aquellas que despiertan mis empeños en las lapidas de cada crepusculo.
¿Quién eres tú, muchachita sugestiva como el misterio y salvaje como el instinto? Soy la anarquía. Emile Armand